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04 DE JULIO, DÍA DEL CONGRESO NACIONAL

En 1811 se formó el primer Congreso Nacional, lo que representó la voluntad criolla de ampliar la base de representatividad política de las nuevas autoridades del Reino de Chile, mediante la elección de diputados en los veinticinco partidos en los que se dividió el territorio nacional. Por primera vez, un grupo de cuarenta y dos ciudadanos serían elegidos para encargarse de elaborar las leyes, dirigir la política exterior e idear la nueva constitución política del país.

Para asegurar que el acto eleccionario se efectuara con transparencia, un grupo de vecinos solicitó a la Junta de Gobierno, nombrar a dos ciudadanos por cada mesa receptora de sufragios, para que verificaran la validez de los resultados. Ellos serían los ministros de fe de la elección.

Los electores debían ser vecinos mayores de 25 años, con casa poblada y que gozaran de alguna consideración en los partidos que residían…“No tienen derecho de asistir a las elecciones los extranjeros, los fallidos, los que no son vecinos, los procesados por delitos, los que hayan sufrido pena infamatoria y los deudores a la Real hacienda.

Tras un motín realista que pretendía frenar el avance independentista criollo, las elecciones finalmente se llevaron a cabo el 6 de mayo, y la apertura del congreso se fijó para el 23 de junio. Sin embargo, la lluvia que se había dejado caer en Santiago por una semana hizo que se fijara una nueva fecha para el 04 de julio de 1811.

La sede para acoger el Congreso fue el Palacio de la Real Audiencia, que por entonces se encontraba en reparaciones y remodelaciones, lo que coincidió, sin pretenderlo, el retiro de los símbolos ceremoniales del poder monárquico (Dosel tradicional, armas reales, retrato del rey Fernando Séptimo y un crucifijo de tamaño real). El nuevo ornamento según los testimonios era marcadamente sencillo y austero, acorde al espíritu republicano de la época.

Después de la ceremonia religiosa realizada en la Catedral, el secretario de la Junta José Gregorio de Argomedo procedió a tomar el juramento a los diputados electos. Todos respondieron “Sí juramos”. Más tarde, en el salón dispuesto para las sesiones del Congreso, el discurso realizado por el representante de la Junta don Juan Martínez de Rozas significaba el traspaso del mando político, desde la Junta Nacional que había sido electa el 18 de septiembre de 1810, al Congreso electo quien debía elaborar las bases de una nueva Constitución Política para el país.

En la noche del cuatro de julio, Santiago fue iluminado y se lanzaron fuegos artificiales, además se quemaron algunos objetos alusivos a tan magno acontecimiento. Cuenta Diego Barros Arana que una de esas piezas incineradas era “una efigie simbólica de América, que rompía sus cadenas y conquistaba su libertad”.

Del edificio de la Real Audiencia colgaba un lienzo que decía “Viva el Supremo Congreso Nacional”.

Saludamos al @SenadoChile y a la @CamaraDiputados en este aniversario.

Fuentes: www.memorianacional.cl y www.arhivonacional.gob.cl