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COLDPLAY OBTIENE SU PRIMER ÉXITO.

Un 26 de julio de 2000, la banda inglesa “Coldplay” lanza el sencillo “Yellow”, el segundo single de su álbum debut “Parachutes”. En inglés “yellow” posee connotaciones de cobardía y es la acepción usada en el tema, ya que se dice que su letra hace referencia a un amor no correspondido del vocalista Chris Martin.

La canción se compuso en un descanso de la banda al finalizar la grabación de “Shiver”, momento en el que salieron del estudio y se podían ver las estrellas “simplemente increíbles” según el productor Ken Nelson. El vocalista Chris Martin se inspiró en esa imagen, y el patrón de acordes de la melodía principal de la canción acudió a su mente. La letra se desarrolló como fruto de una colaboración entre los miembros de la banda.

El bajista Guy Berryman creó el primer verso “Look at the stars…”. Por su parte Martin no podía encontrar la palabra clave en la letra que sentía que faltaba para dar vida al concepto de la canción. Miró a su alrededor y se encontró la guía telefónica Páginas Amarillas, que le proporcionó el “click” para el título de la canción.

El video promocional se filmó en la bahía de Studland, al suroeste de Inglaterra. Minimalista, el video presenta exclusivamente a Martin cantando mientras camina por la playa. Se filmó en una sola toma continua, sin cortes, y la secuencia entera utiliza cámara lenta. Fue dirigido por el dúo británico James & Alex de Artists Company. Se filmó a cincuenta cuadros por segundo, el doble de la velocidad regular.

El producto final fue reducido a 25 cuadros por segundo para lograr el efecto de cámara lenta. Durante el traspaso de celuloide a cinta de video, un operador cambió manualmente la iluminación, dándole un tono azul al principio, rojo en el medio y amarillo al final. Durante el rodaje, Martin tuvo que cantar la canción al doble de la velocidad original para que el aspecto visual y auditivo estuvieran sincronizados.

Fue la primera canción del grupo en llegar al Top 5 en Reino Unido y fue su primer éxito en Estados Unidos. La Rolling Stone la ubicó en el lugar 34 de su lista de mejores canciones de la década de 2000.